sábado, 23 de enero de 2010


SIN MERYL STREEP NO HAY MAMMA MIA 2

viernes, 22 de enero de 2010


"Mi último pensamiento al acostarme es para él, mi primer pensamiento al levantarme es para él".

"Y vuelves a atrapar mi tristeza para esconderla en tu bolsillo, para alejarla de mi... De nuevo has sembrado el jardín de mis pesadillas con nuevos sueños, con otras esperanzas... Y yo sigo llena de amor por todo aquello que te pertenece, llena de celos por todo lo que te roza y me quita un trocito de ti... Y tu sigues aquí, entregándome la vida en cada suspiro, suplicando por mis besos sin saber que ni siquiera tienes que pedirlos... Porque son tuyos, porque yo ya no soy mía, sino tuya".

"Thank you. I wanna change my name to T-Bone (laughter). T-Bone Streep. I think it sounds good. Oh gosh. I, I’m gonna forget what I wanted to say, because I’m like overwrought. Darl, what was my first part? Yeah, I love Nora (laughter). I really am grateful to Nora and to everybody at Sony and Stanley, of course (applause) and everybody in the cast and crew. I just wanna say that I, in my long career, played so many extraordinary women that basically I’m getting mistaken for one. No really, I’m very clear about the fact that I’m the vessel for other people’s stories and other women’s lifes. And this year I got to play, not only one of the most beloved women in America, Julia Child, but I also got to secretly pay homage to my own personal, not so famous, hero. That’s my mother, who shared – who’s of the same generation as Julia – who shared her verve. Lot of the people in this room knew my mother and knew that she had a real joy in living and she just had no patience for gloom and doom. I’m not like that (laughter). I come to Golden Globes weekend. And I am really honestly conflicted how to have my happy movie self in the face of everything in that I’m aware of, in the real world. And I wanna say that that’s when I have my mother’s voice coming to me, saying ‘Partners in Health. Shoot some money to Partners in Health. Put the dress on. Put on a smile and be damn grateful that you have the dollars to help, and the next day, and the next day, and the next day’. I am really grateful. I am really grateful. So thank you!"

"Eres feminista, pacifista nata, luchadora feroz contra el calentamento global, pero por sobre todas las cosas mi adorada mujer"


Más de 30 años juntos sin ninguna "tentación". Eso, dice la actriz, prueba cuanto se quieren... No necesitaron más que un par de meses para decidir casarse. Un caso raro en el mundo hollywoodense de hoy.
Quedarse callada de vez en cuando, aunque a todas vistas la razón está de tu parte, es una de las artimañas de Meryl Louise Streep (error es Mary Louise Streep,1949) que ella, con su sencillez habitual, confesó al periodista del NY Times que la entrevistaba a propósito del éxito de Los Puentes de Madison. Ese filme donde ella, casada con el más aburrido de los maridos en el más aburrido paraje agrícola norteamericano, vive una ardiente pasión con un fotógrafo de paso, encarnado por Clint Eastwood, entonces un galán maduro súper trincudo. Todo aquello, en ausencia del dueño de casa y los dos hijos...Valga comentar que cien veces se puede ver la película y en las cien habrá llanto femenino...Incluso, a más de un "pelo en pecho" se la ha caído una lágrima: "Pues yo lloré a lágrima viva cuando vi finalmente la cinta de la que conocía algunos pedazos", reconoció Don Gummer (1945) a la salida del estreno, con la Streep apretada de la mano. "Realmente, no sé como se las arregla mi adorada mujer para encarnar los más diferentes personajes, y a la vuelta de cada una de sus jornadas, entrar a la cocina y regalarnos un plato de gourmet", comentó en cierta oportunidad, cuya admiración corre a parejas con su gran amor. Todo ello mezclado con una dosis de celos, de los que probablemente no podrá desprenderse."Sé que no soy el hombre de tu vida", solía dolerse Don, cuando Meryl, después de un día intenso, o alguna preocupación familiar, le parecía algo ausente. Razones no faltaban...Antes de conocerse, ella se enamoró del actor John Cazale, cuando ambos filmaban El Cazador (1977), del gran Michael Cimino. El actor era un genio para encarnar los más disímiles roles, entre otros, el de Fredo, el débil hermao Corleone. Y como galán, rompía corazones de miles de fans que veían sus filmes hasta viente veces, según declaraban, mientras los críticos más severos le auguraban una carrera gloriosa. El, sin embargo, vivía una amarga verdad: un cáncer a los huesos, sin tratamiento posible. Pese a los intensos dolores, se aguantó hasta terminar esa película.Entre tanto Meryl, la única persona que compartía el secreto de Cazale, renunciaba a su trabajo para dedicarse a cuidarlo. En el hospital lo entretenía encarnando los más diversos personajes, cuando no le cantaba suevas melodías que parecían apaciguar sus terribles padecimientos. Murió (marzo de 1978), con apenas 42 años y un talento que le auguraba una gloriosa carrera. "Te llevas un pedazo de mi", dijo ella al despedirlo en el cementerio Holy Cross de Massachusetts. Hasta allí sigue yendo con devota frecuencia, sin que Gummer ni nadie haga preguntas: "Así somos las mujeres judías", le dijo a un periodista inquieto que la siguió en una de esas visitas.DEVASTADA NO QUERÍA VOLVER AL DEPARTAMENTO que habían compartido en NY. Entonces su hermano Harry le sugirió mudarse al estudio de un amigo, que andaba de vacaciones: era Don Gummer... Y cuando él regresó, se convirtieron en inseparables a tal punto que demoraron un par de meses en casarse, el 15 de septiembre de 1979. Ese mismo año, la Streep había ganado el Oscar a la mejor actriz secundaria y el Globo de Oro por Kramer versus Kramer.El matrimonio fue una sencilla ceremonia en la casa de los padres de la novia. Meryl - que había cambiado sus anteojos por lentes de contacto, se teñía rubia y ya no usaba frenillos dentales -, se veía realmente hermosa, ayudada por la profunda inteligencia de la mirada. "Yo estaba emocionalmente muerte y Don me devolvió a la vida", admitió entonces. Los hijos no tardaron: Henry (1979), Mamie (1983), Grace (1986) y Louisa (1991).Co niños y películas en paralelo, la actriz llegaba del trabajo a ponerse delantal y hacer la comida, como siempre había visto a su madre. Entre filmes y premio, se estrenó Mamma Mia (2007) donde canta y baila como si aquello fuera su oficio. Es que talento le sobra, y mucho. Ganó dos Oscars, un Cannes, dos Emmys, un AFI y un BAFTA, entre varios otros... Y con sus seis Globos de Oro iguala a Jack Nicholson y con sus 15 nominaciones al Oscar bate todos las marcas.Gummer, en tanto, tan pronto moldea sus esculturas como vieja para hacerse cargo de proyectos en EE.UU y Europa. "Creo que con un marido con trabajo regular, por importante que fuese, no habríamos sido lo felices que somos con Don", dice ella. Pero eso sí: con la certeza de la absoluta fidelidad recíproca. De su primer matrimonio, ni Donni ella ni siquiera se acuerdan. Ya son más de treina años juntos, sin la más ñigera tentación, "es la prueba de cuántonos amamos", asevera esta actríz, feminista y pacifista nata.Entre sus Millones de admiradores está Penélepo Cruz, quien, en las pocas oportunidades donde han estado juntas, le ha dado sus guapos besos. "La adoro y me gusta demostrárselo", afirma Pé... Meryl es para ella una diosa. Don Gummer está completamente de acuerdo con el calificativo.